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martes, 22 de marzo de 2011

Quisiera ser…

Quisiera ser como aquella piedra del camino,
Como aquella llama imposible de alcanzar.
Quisiera ser como las sombras del olvido,
Distantes en el cielo de mis ojos al hablar.
Quisiera ser como aquel sueño indefinido,
De perdidas ilusiones que se ahogan en el mar,
Quisiera ser como una vida sin sentido,
En el centro de una historia que no puede ser real.
Quisiera ser como aquella voz sin sonido,
Como el eco que retumba entre montañas sin cesar.
Quisiera ser como una bala sin destino,
Como un corazón hundido en mitad de un huracán.

jueves, 17 de febrero de 2011

Como un cuarto oscuro

Y esa puerta que acabas de abrir, ¿Hace cuanto tiempo la cerraste?
Si tan solo era un dibujo pintado en la pared, que protegía tu escondite y tus misterios de papel, que guardaba los secretos entre plumas de tu almohada y el viento los lleva volando a traves de tu ventana.

Si, olvidó y la dejó abierta, y no pudiste darte cuenta de que el brillo de tus ojos delataba su presencia, y la brisa juguetona se desliza entre tus miedos, creando corrientes que los dejan al descubierto.

Y dime, de que te sirvió esa guarida que ocultaba tu apariencia,
con la puerta tan escondida y la ventana siempre abierta.

viernes, 6 de agosto de 2010

Nunca

Pensamientos indignos de mención,
las sombras danzan a mi alrededor.
Pierde por momentos la razón,
locura, musa de mis recuerdos,
gritas al cielo que mi fe a muerto,
la cordura clama mi redención.

No! Dices que no entiendo,
que tus palabras se las lleva el viento,
no es culpa mía tu incomprensión.
Avala el tiempo que es escaso mi aliento,
dime, ¿no es cierto? No.

Vuela, busca el sentido de la realidad,
llamame loca, tal vez; nada es verdad.
Roza con las yemas de los dedos la ilusión,
álzame del suelo, escucha mi canción.

Dime si es verdad que mis sueños están vacíos,
si es cierto que la noche se ha instalado en mi destino,
si la melancolía yace en el fondo de mi mirada,
o soy yo la que oculta el rostro cuando despunta el alba.


Nunca creas que la razón puede devolverte a la vida,

nunca caigas en la tentación de rendirte a su canción.
Nunca pienses que la cordura es el aliento de tus días,
que la musa de la locura vive de sueños y de ilusión.

No es verdad que la realidad sea alimento del destino,
ni es cierto que los recuerdos curen heridas de desilusión.
No dejes jamás que tus anhelos beban del ría del Olvido,
que la melodía que surge del tiempo crece en las rocas de su interior.

Si es cierto que la ilusión languidece en mis palabras,
si la melancolía ha hecho de mis recuerdos su hogar,
si es verdad que los sueños ya no guían mis mañanas,
si el destino se ha cebado en mis poemas sin cesar.

Si la imaginación me ha desterrado por siempre de la fantasía,
si las alas de mi mente se han desgarrado al despegar,
si mis nubes son ahora niebla que ciega mis locuras,
si los recuerdos se han marchado al dominio de lo irreal.

Si es cierto que las sombras me arrastran hacia el suelo,
si la razón acaba con mis ansias de volar,
si es verdad que la cordura atrapa mi musa en su seno,
si las palabras no recogen mas que restos de soledad.

Dime si es verdad que mis sueños estan vacíos,
si es cierto que la nada se ha instalado en mi destino,
si la melancolía yace en el fondo de mi mirada,
o soy yo la que oculta el rostro cuando despunta el alba.

Rendirse es morir en vida, regalar la victoria a la desesperación.
¿Recuerdas esta canción?

sábado, 1 de mayo de 2010

Alma negra, poesía en vela.

No sueño. ¿Porqué? No comprendo el mutismo de mis recuerdos.
Tal vez hayan huído de mis locuras, o viajan por el cielo en busca de un alma mas diestra que yo.

Alma. Así te llamare a partir de ahora, siempre que te escriba. Alma.
Un nombre tienes, también necesitarás un rostro.
Oh pero ya lo tienes...
Tienes mi rostro porque eres mi alma.

No, no desvarío, ni mis locuras son fruto de la demencia. Puedo, en todo caso, llevar la cordura a un nuevo nivel, donde la razón y la imaginación se entrelacen con viejas memorias.

Hoy, Alma, lees en mí. He de buscarte un compañero, con un nombre también, un amigo que haga de sí tu complemento.
Oh! ya se... Alma y Razón.
Ambos sois opuestos, como el agua y el fuego, mas juntos formais la vida, el día, la noche y el Sol. Un recuerdo, un sueño, un pecado, una traición.

Alma. Haces que hablar contigo sea tan facil como dejar caer las gotas de secretos en el Olvido.
Tiempo. Eso es todo lo que tengo ahora, es mi obsequio. Te regalo el tiempo que no me sobra, que no me odia, que huye de mí sin embargo como el segundero de algún reloj.

Ven, Alma, conmigo. Ayúdame a internarme en ese bosque oscuro, repleto de pesadillas teñidas de añil. Sueños que ya no quieren visitar mis noches y me rehuyen sin explicacion, desaparecen y no me quieren decir la razón. ¿Me la dirás tu?

Alma. Por tu ayuda clamo una vez más. Deja que tu luz en sombras me envuelva y me arrope, pues la Luna me ha abandonado a mi suerte. Las estrellas alumbran el cielo nocturno sin mirarme, extasiadas por algún poeta bohemio que les canta sus baladas, arrebatandome su atención.

No soy capaz apenas de dejar que mi mano se deslice por el papel para escribir cualquier historia fantástica donde las hadas sean de gominola y los niños no pierdan sus alas tejidas con el hilo de la imaginación.

Alma. No me dejes Alma.
Tal vez añores la indiferencia, la inexistencia que te arranque al darte un nombre, una identidad. Una forma de dirigirte a ti como mi suerte, mi inspiración.

Eres Alma porque me escuchas, porque te escribo, porque eres igual que yo.
Eres Alma de azucar, que nubla los momentos amargos, que adereza las ideas descabelladas que en ocasiones pasan por mi mente.
Alma de almas, Alma de color. De color negro perdida en mis palabras, luchando por el control. Cuan poco habrías tardado en corromperte en mi interior.

Deja que pase el tiempo, Alma. No corras tras los minutos que ya pasaron a nuestro lado, no llames a aquellos sueños que ya olvidaron su función.

Ven, quédate conmigo Alma. Ayúdame a escribir ilusiones como antes, ayúdame a inventar nuevos sueños que guardar. Acuna mis noches como antes hizo la Luna, devuelveme a la locura una vez mas.